← Guías Gastos médicos mayores

Deducible y coaseguro: qué son y cuánto pagas tú

Son las dos palabras que más confunden al contratar un seguro de gastos médicos. Entenderlas te ayuda a elegir bien y a evitar sorpresas cuando lo usas.

Por MaryCruz Reyna · 5 minutos de lectura

El deducible: lo primero que pagas tú

El deducible es una cantidad fija que pagas tú al inicio de cada padecimiento, antes de que el seguro empiece a pagar. Funciona parecido al deducible de un seguro de auto.

Si tu deducible es de 20,000 pesos y tu operación cuesta 150,000, tú cubres los primeros 20,000 y el resto entra al seguro (menos el coaseguro, que vemos abajo).

Se paga una vez por padecimiento, no cada vez que vas al médico por lo mismo. Si te operan y después necesitas consultas de seguimiento por esa misma causa, normalmente ya no vuelves a pagar deducible.

El coaseguro: un porcentaje compartido

Después del deducible, muchas pólizas te piden cubrir un porcentaje de lo que resta. Ese porcentaje es el coaseguro; lo común es entre 10 y 20 %.

La mayoría de las pólizas ponen un tope de coaseguro: una cantidad máxima que pagarías por padecimiento. Esto es importante porque, en una enfermedad cara, el tope es lo que protege tu bolsillo.

Un ejemplo completo

Ejemplo ilustrativo

  • Costo total de la atención: 150,000 pesos
  • Deducible: 20,000 pesos (lo pagas tú)
  • Quedan 130,000. Coaseguro de 10 %: 13,000 pesos (lo pagas tú)
  • Tú pagas 33,000 pesos y el seguro, 117,000.

Las cantidades y porcentajes cambian según la aseguradora y el plan que elijas.

¿Deducible alto o bajo?

Un deducible más alto hace que tu póliza cueste menos al año, pero pagas más cuando la usas. Uno más bajo te cuesta más cada año, pero te protege desde antes.

  • Deducible más alto si buscas protección contra lo grave y puedes cubrir gastos medianos por tu cuenta.
  • Deducible más bajo si prefieres pagar un poco más al año y desembolsar menos en un imprevisto.

No hay una respuesta única: depende de tus ahorros, tu edad y tu familia. Esa es justo la parte que conviene revisar con calma antes de contratar.