Enfermedades preexistentes: qué son y cómo afectan tu seguro
Es la duda más común al contratar un seguro de gastos médicos, y también la que más problemas causa cuando no se aclara desde el principio.
¿Qué es una enfermedad preexistente?
Es un padecimiento que ya existía antes de contratar tu póliza: porque ya tenías un diagnóstico, porque ya te estaban tratando o porque ya habías tenido síntomas claros.
Por ejemplo, una diabetes diagnosticada hace dos años, una hernia que ya te habían detectado o una lesión anterior en la rodilla.
¿Las cubre el seguro?
Depende de cada aseguradora y de cada plan. En general pasa una de estas tres cosas:
- Se excluye ese padecimiento, y el resto de tu salud sí queda cubierto.
- Se cubre después de un periodo de espera, cuando ya llevas cierto tiempo con la póliza.
- Se cubre con condiciones, por ejemplo con un deducible o una prima distinta.
¿Por qué es tan importante decir la verdad?
Al contratar llenas un cuestionario de salud. Si no declaras algo que ya sabías, la aseguradora puede negar el pago cuando lo necesites o incluso cancelar la póliza.
Declarar todo puede parecer que te perjudica, pero es lo que te asegura que la protección va a funcionar cuando la uses.
Los periodos de espera
Además de las preexistencias, algunos padecimientos tienen un periodo de espera aunque aparezcan después de contratar: por ejemplo, ciertas cirugías o el embarazo. Los accidentes, en cambio, suelen cubrirse desde el primer día.
Por eso conviene contratar antes de necesitarlo: entre más pronto tienes tu póliza, antes terminan esos periodos.